Manos a la obra

Ellos lo hicieron y el tiempo lo ocultó. Un Modesto cazador en busca de su presa dio la primera pista, un Marcelino aficionado a la Paleontología investigó y fue su hija María la del gran hallazgo: era arte en las cavernas de Altamira, en España donde aquellos artistas habían puesto manos a la obra hace 35.600 años. La más antigua inspiración del graffiti moderno.
En 1868, nadie le dio importancia a Modesto Cubillas cuando anunció que había hallado la entrada a una cueva entre las grietas de unas rocas. En 1875, a Marcelino Sanz de Sautuola le pareció un sitio interesante para practicar su afición a la Paleontología. En una recorrida por parte de la caverna encontró unos signos abstractos impresos en las paredes cuando lo que buscaba eran huesos o utensillos de los más antiguos pobladores de la zona. Se habrá decepcionado, pero cuatro años después regresó con su hija María Faustina Sanz Rivarola, de 8 años. ¡Mira, papá, bueyes!, exclamó ella al entrar en una galería lateral de la caverna y ver una maravillosa colección de pinturas a la que se llegó a llamar “la Capilla Sixtina del arte rupestre”.
El hallazgo desató polémica: los paleontólogos más prestigiosos de la época aseguraban que se trataba de un fraude.
En 1880, Sautuola había publicado un escrito que daba a conocer las pinturas encontradas e incluía un dibujo del techo de la llamada “Gran Sala de Polícromos” de la caverna de Altamira, en la región española de Cantabria.
¿Quién es Sautuola para afirmar que el arte acompaña a la Humanidad al menos desde el Paleolítico superior”, se preguntaban los científicos. La mayoría opinaba que Sautuola era, cuanto menos, un ingenuo engañado.
“(…) tales pinturas no tienen caracteres del arte de la Edad de Piedra, ni arcaico, ni asirio, ni fenicio, y sólo la expresión que daría un mediano discípulo de la escuela moderna…”, dictaminó el director de la Calcografía Nacional, Eugenio Lemus y Olmo, durante una sesión de la Sociedad Española de Historia Natural del 1 de diciembre de 1886.
¡Pasaron 20 años hasta que la ciencia terminara por admitir que aquél “mero aficionado” tenía razón!
En 1902, el arqueólogo francés Émile Cartailhac, uno de los más acérrimos negadores del hallazgo de Sautuola, escribió un ensayo que tituló “La grotte d’ Altamira: mea culpa d’unsceptique (La gruta de Altamira: mea culpa de un escéptico). Ese artículo supuso el reconocimiento universal del carácter paleolítico de las pinturas de Altamira.
Marcelino Sanz de Sautuola había muerto en 1888, sumido en el descrédito.
Entre fines del siglo XIX hasta la actualidad se ha descubierto que el hombre paleolítico había puesto manos a la obra en muchas cavernas. A su manera, los graffiteros continúan hoy con esa milenaria expresión artística en cuanta pared les parece oportuna.

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Nikola Tesla, inventor del siglo XX

Si no fuera por Nikola Tesla, los artefactos eléctricos, la radio, el control remoto y los teléfonos móviles, entre otros adelantos tecnológicos, no hubieran sido posibles. Se lo considera el gran inventor del siglo XX, pero la mayoría de la gente no conoce a este genio, que fue incapaz de lograr beneficios de sus creaciones y murió en la pobreza.

A 69 años de su muerte, se lleva a cabo una colecta por internet para evitar que se construya un centro comercial en los terrenos donde aún se levanta la Torre Wardenclyffe, también llamada Torre Tesla, construida a principios del siglo pasado en  Shoreham (a 96 km de Nueva York). En ese edificio, que los organizadores de la colecta proponen convertir en un museo, funcionaron los laboratorios del inventor y un sistema de telecomunicaciones inhalámbricas entre 1901 y 1917.

El aporte mínimo para salvar el legado de Tesla es de tres dólares..¿sabías por qué?: es una suerte de homenaje al inventor, a quien obsesionaba el número tres. ¡Es increíble la pasión de sabios y genios por los números! Por eso en Aula365 hay muchas películas interactivas, historietas y apuntes sobre matemáticas e inventores.

Tesla, nacido en 1856 en Similjan (Croacia) y radicado de joven en Estados Unidos (EEUU), era capaz de memorizar libros completos y de hacer complejos cálculos matemáticos. Dominó la física y las matemáticas y es el fundador de la industria eléctrica por haber inventado las bobinas para generadores de corriente alterna, el motor de inducción eléctrica, las bujías y el alternador de los automóviles, además del control remoto.

En 1909, el italiano Guillermo Marconi recibió el premio Nobel por su aparato de radio, que sin embargo usaba hasta 17 patentes de Tesla para transmitir la primera señal de radio que cruzó el Océano Atlántico, en 1901.

En 1943,  la Corte Suprema de EEUU reconoció la prioridad de Tesla sobre la patente de la radio: pero el inventor había muerto poco antes. La sentencia del tribunal estaba más bien destinada a contrarrestar una demanda de Marconi contra el Gobierno estadounidense por haber usado el sistema transatlántico de radio durante la I Guerra Mundial.

Tesla utilizó sus conocimientos y patentes de radio para construir un barco teledirigido con la idea de incorporar su desarrollo a los torpedos y otros artefactos. Muchos se reían cuando sostenía que era posible construir “hombres mecánicos diseñados para ayudar a los hombres en las tareas más tediosas», es decir robots.

El genio de origen croata mantuvo polémicas y conflictos con otro gran inventor Tomás Alva Edison, por el rédito de determinadas patentes  tecnológicas desarrolladas en el taller del estadounidense. Fue famosa la polémica por las ventajas de transportar corriente eléctrica alterna, que con razón defendía Tesla, en vez de usar la corriente continua, como quería imponer Edison.

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A golpe de martillo salieron los números escondidos en la música

¿Qué relación hay entre los herreros con la música y las matemáticas? Ninguna, si no fuera por el fino oído y la curiosidad de Pitágoras, que intrigado por la sonoridad de los martillazos halló armonía con los números.

Gracias a la imaginación creativa de Pitágoras (582 – 495 a. C.), desde su lejano encuentro con los herreros toda obra musical tiene su sentido numérico y matemático.

El sabio matemático griego, que dio su nombre al más famoso de los teoremas y una escuela filosófica, se lanzó en su juventud a la aventura de buscar conocimientos donde más abundaban: en Egipto, Persia y Babilonia, según antiguos historiadores.

Varios tratados antiguos cuentan que, en sus andanzas, Pitágoras pasó por la puerta de una herrería y quedó intrigado por las sonoridades de los golpes de martillo de diferente peso. Comprobó se usaban herramientas de distinto peso según el trabajo a hacer, además de que las más usadas tenían un desgaste. Esto le despertó la idea de experimentar para hallar la  “armonía de los herreros” y así descubrió que los martillos debían tener unidades de peso 6, 8, 9 y 12 para sonar bien. Descubrió también que todas las asociaciones de dos en dos de esos números resultaban en sonidos armoniosos, salvo en el caso de 8 y 9. Y muchas cosas más que definen el concepto de armonía musical, que habla de los acordes y sugiere la manera más equilibrada de combinarlos para que sean gratos al oído.

Los números están por todos lados dentro de la música! Una sinfonía es una obra para orquesta, dividida en cuatro movimientos, cada uno con un tiempo y estructura diferente. Y el ritmo del tango es 2×4.

El resultado de este encuentro entre el filósofo y matemático griego y los herreros es un buen ejemplo histórico del aprendizaje colaborativo en Aula365.

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